Discurso de Bernat Bonnin, nuevo presidente del Cercle d’Economia de Mallorca

Palabras de Bernat Bonnin en la Asamblea de Socios del Cercle d’Economia celebrada el 20 de julio de 2026
_

Vicepresident i conseller d’Economia,

Autoridades,

Socios y amigos del Cercle d’Economia,

Señoras y señores,

Permitidme empezar expresando mi agradecimiento por la confianza que han depositado en mí para asumir la presidencia del Cercle d’ Economía de Mallorca.

Asumo esta responsabilidad con ilusión, con humildad y con un profundo respeto hacia todas las personas que, a lo largo de los años, han contribuido a convertir esta institución en un espacio de reflexión independiente, de diálogo constructivo y de compromiso con el interés general de nuestra sociedad.

Vivimos tiempo de cambio.

La velocidad de las transformaciones tecnológicas, económicas y geopolíticas es probablemente más grande que en cualquier otro momento de las últimas décadas. Nuevas tecnologías, nuevas formas de producción, nuevas relaciones comerciales y nuevas demandas sociales están redefiniendo el mundo en el cual vivimos.

Ante esta realidad, el papel del Cercle no es únicamente analizar el presente.

Nuestra responsabilidad es ayudar a pensar el futuro.

Y hacerlo con una mirada amplia, rigurosa y alejada de los ciclos políticos o de las urgencias del día a día.

Mallorca y Baleares son hoy una sociedad próspera.

Hemos sido capaces de construir una economía abierta al mundo, generadora de riqueza y reconocida internacionalmente. Disponemos de empresas competitivas, infraestructuras modernas, una extraordinaria calidad de vida y una capacidad de atracción que muchas regiones europeas desearían tener.

Todo esto ha sido posible gracias al esfuerzo de varias generaciones de empresarios, trabajadores, emprendedores, profesionales e instituciones. Lo tenemos que reconocer, valorar y protegerlo.

Pero protegerlo no significa permanecer inmóviles. Significa prepararnos para el futuro.

Los estudios que vamos analizando desde el Cercle en los últimos años, muestran una realidad que merece nuestra atención. Las Baleares destacan por su capacidad de generar actividad económica, atraer población e inversión y proyectar una imagen extraordinariamente positiva al exterior.

Aun así, también muestran algunas vulnerabilidades que no podemos ignorar: una dependencia excesiva de un número limitado de actividades económicas, una insuficiente generación de innovación propia, dificultades para atraer y retener determinados perfiles profesionales y un tejido empresarial que necesita ganar dimensión y capacidad de crecimiento. No se trata de un problema inmediato. Se trata de una responsabilidad a largo plazo. Y precisamente por eso tenemos que empezar a actuar hoy.

Quiero dejar muy claro que cuando hablamos de diversificación económica no estamos hablando de sustituir aquello que funciona. No estamos hablando de cuestionar el turismo.

El turismo ha sido una extraordinaria historia de éxito colectivo. Ha generado prosperidad, ocupación y oportunidades para miles de familias Balears. Ha permitido modernizar nuestras infraestructuras y ha situado nuestras islas en el mapa mundial. Nuestro objetivo no es cambiar el modelo económico de las Baleares. Nuestro objetivo es completarlo. Añadir nuevos pilares que refuercen nuestra capacidad de crear riqueza, generar oportunidades y afrontar con más seguridad los desafíos del futuro.

Diversifica para fortalecer, no para sustituir.

Con este espíritu, me gustaría que durante los próximos dos años el Cercle concentrara buena parte de su actividad en siete grandes áreas estratégicas.

La primera es la Ciencia y la Tecnología.

El conocimiento es la materia más valiosa del siglo XXI. Las regiones que liderarán el futuro serán aquellas capaces de transformar conocimiento en innovación, innovación en empresas y empresas en prosperidad. Tenemos que impulsar la investigación, la transferencia tecnológica, la digitalización, la inteligencia artificial, la microelectrónica, la automatización y todas aquellas actividades capaces de generar valor añadido desde el conocimiento.

La segunda es la Cultura.

Porque la cultura no es únicamente patrimonio o creación artística. La cultura es identidad. Es creatividad. Es pensamiento crítico. Y también es un factor de competitividad. Las sociedades más innovadoras suelen ser también las sociedades culturalmente más dinámicas.

La tercera es la de los Recursos y la Economía Azul.

Vivimos rodeados por el mar. Nuestra condición insular nos obliga a mirar en el Mediterráneo no solo como parte de nuestro paisaje, sino como una fuente de oportunidades vinculadas a la sostenibilidad, la investigación marina, la biotecnología, la energía y la gestión inteligente de los recursos naturales.

La cuarta es Europa.

Las Baleares no puede entender su futuro al margen de Europa. Europa representa un espacio de estabilidad, innovación, cooperación y valores compartidos. Tenemos que reforzar nuestra participación en proyectos europeos, estrechar vínculos con otras regiones innovadoras y aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el proyecto europeo.

La quinta es el Espacio Joven y el Talento.

Probablemente la más importante de todas. Ninguna sociedad puede aspirar a un futuro mejor si sus jóvenes no encuentran oportunidades para desarrollarse. Necesitamos escuchar más las nuevas generaciones, favorecer su participación y crear las condiciones necesarias para que el talento pueda quedarse, volver o venir en nuestras islas.

La sexta es la Economía y la Financiación.

Necesitamos empresas más productivas, más innovadoras y con más capacidad de crecimiento.

Necesitamos facilitar el acceso a la financiación, impulsar el emprendimiento y favorecer la creación de actividades económicas capaces de competir en mercados globales. Porque sin creación de riqueza no hay bienestar sostenible.

Y la séptima es el Turismo.

Sí, el turismo también tiene que formar parte de esta agenda. No como un sector del pasado, sino
como un sector de futuro. Nuestro reto no consiste a crecer en número de plazas sino crecer en valor añadido, a tener un turismo cada vez más sostenible, y capaz de generar más valor para la sociedad en su conjunto.

Señoras y señores,

Estas siete áreas no constituyen un programa cerrado. Son una invitación al diálogo. Una invitación a pensar juntos. Una invitación a construir una visión compartida para las próximas décadas. El Cercle d’Economía quiere continuar siendo un espacio abierto donde las ideas se puedan debatir con libertad, respeto e independencia. Queremos colaborar con las instituciones, con las universidades, con las empresas, y queremos colaborar con toda la sociedad civil. Porque los grandes desafíos de nuestro tiempo no se pueden resolver desde una única organización ni desde una única administración. Requieren cooperación. Requieren liderazgo, y requieren visión a largo plazo.

Me gustaría concluir con una reflexión sencilla. Las generaciones que nos precedieron nos dejaron una Mallorca más próspera de la que encontraron. Nuestra responsabilidad consiste a hacer exactamente lo mismo. No administrar únicamente el presente, sino preparar el futuro.

Porque la mejor manera de proteger el que hoy funciona es construir, desde ahora, las oportunidades que necesitaremos mañana.

Muchas gracias.

Palabras de despedida del Presidente José María Vicens
Cercle d’Economia de Mallorca